Belgium
Bolivia
Brazil
Canadá
Colombia
Croacia
Ecuador
Spain
France
India
Italia
Kenya
Morocco
Czech Republic
Rumanía
Rusia
Sri Lanka
Tahiti
Tibet
Turkey
UK
Otras Categorias

Explore The Globe






Click into mapa to explore Destination
Share on the web
Bookmark and Share
Etiquetas artículos
SUPPORT / PARTNERS
PARTNERS
 
 
The Zocos Rural Morocco. Jehan Mounir

A través del zoco como forma cultural, social y económica el autor desentraña muchas de las claves de la propia sociedad marroquí.

Geertz analiza los mecanismos de regulación del zoco, como el qirad, que es una especie de contrato, entre préstamo y asociación, que establece relaciones durables entre los contratantes.

Una de las partes aporta el capital y el riesgo de la operación y no interviene en el negocio, con lo que se están tejiendo una serie de lazos intensos y de confianza entre ambos actores.  La  Zettat o derecho de paso por el que se paga un impuesto a la autoridad local para poder transitar por el territorio. Comerciantes ambulantes, entre otros, se someten a este sistema y extienden así el mercado a un ámbito regional. Por último el fondouk, lugar de reposo para los comerciantes ambulantes que distintas asociaciones caritativas alquilaban y con cuyos fondos financiaban el sostenimiento de los edificios religiosos. Originalmente albergues, florecían en los alrededores de los zocos, siendo además depósito de mercancías, o cuadra para los animales.

Para Geertz el bazar nace de la confluencia de los tres elementos anteriores. El fondouk  se convierte en un establecimiento que da lugar a distintos comercios formando un mercado permanente, y este comercio, que en un principio es  pasajero, pasa a ser permanente debido a las inversiones del qirad. La zettat o protección, da lugar a un mercado continuo y extenso geográficamente.

 Fondouk LouarzaziSouk Marrakech

Fondouk Louarzazi

Souk Marrakech 

En Sefrou existían tres bazares y ello puede extrapolarse a la mayoría de los zocos de las distintas ciudades de Marruecos. Por un lado el bazar permanente en el interior de la medina, con sus tiendas y talleres. Los mercados periódicos, en este caso semanales, en los que se encuentran los mercaderes ambulantes, comerciantes locales y campesinos, y el mercado moderno, legado de la era colonial, que constituirían una serie de tiendas juntas.

La nisba u origen de cada comerciante le predispone a una u otra actividad, por ejemplo los judíos que están dedicados a actividades comerciales tradicionales o artesanales. La importancia de esta comunidad en muchos de los zocos marroquíes ha sido profunda a lo largo de la historia.

La religión está presente en la economía del zoco a través de dos instituciones clave el habús (propiedad material dedicada al bienestar espiritual) y la Zawia, esta última, cofradía de origen religioso a la que pertenecen muchos comerciantes.

A través del zoco se intercambian bienes y servicios, constituyendo un sistema económico aparte.
Distingue el autor entre los diferentes actores de la vida del zoco, el amine o mediador, original estilo de control social, así como una diferencia entre mercaderes y artesanos propiamente.

Para Geertz el intercambio (mbadla) es la base de la economía del zoco y la ausencia de información precisa sobre precios y mercancías, que da lugar al regateo, una de sus características principales. La fuerza de este intercambio reside en la palabra, por la que el comprador llegará a obtener lo que desea.

Zocos rurales: en el corazón del Marruecos ancestral

En los zocos rurales, contrariamente a los de las ciudades, el artesano ocupa una plaza mucho menos importante, y un espacio menor. Este está ocupado en su mayor parte por los campesinos y seguidamente por los comerciantes ambulantes que recorren de zoco en zoco la región. Los artesanos están relegados a unos pocos oficios y dependen mucho de la región en la que se desarrolla el zoco, va desde oficios más tradicionales como los alfareros, sastres o zapateros, hasta otros más actuales, como los fotógrafos.

puesto deverdurasFrutos secosSandias

Campesinos comerciando con sus productos 

La variedad de gente que puede reunirse en este espacio por unos días o unas horas, crea una pequeña ciudad efímera que ofrece todo tipo de servicios. Una parte importante del espacio lo ocupan los puestecillos de comida que proponen desde brochetas hasta té y buñuelos calientes.

Estos mercados son la ocasión para que los campesinos que viven en pequeñas explotaciones se acerquen a realizar sus compras a los pueblos. Puede vérseles con sus carrozas tiradas por caballos o mulos a lo largo de las carreteras. Las familias se reúnen para comerciar con sus productos y aprovechan para realizar visitas sociales. Son días de encuentros junto a una taza de té y un trozo de pan con mantequilla salada. Se va de casa en casa, como una peregrinación. Si la cosecha ha sido satisfactoria, algunos de los productos se usan como regalo a los parientes cercanos.

Los zocos rurales son el alma del verdadero Marruecos ancestral. Las costumbres ancladas en el tiempo siguen siendo las mismas. A la entrada del zoco se encuentra la tienda del f’qih, verdadero sanador de almas que vende oraciones y pequeños sortilegios basados en el Corán. Llevar uno de ellos colgado del cuello con un cordel le asegura a uno desde suerte en los negocios, hasta una próxima maternidad…pero es una  protección contra el mal de ojo lo que la mayoría de los visitantes espera. El mal de ojo que causa estragos entre la gente. Se puede caer enfermo con solo presentir haber sido objeto de alguna de estas prácticas. El f’qih, investido de su aura de intérprete de los deseos de Allah,  recibe las donaciones de sus clientes que esperan en la cola ser recibidos. Algunos se acercan a la pequeña tienda y sentados sobre las alfombras que tapizan el suelo, recitarán junto a él versículos del Corán. Se trata de un acto de purificación por el que los pequeños errores del buen musulmán quedan perdonados.

tienda del f`qihCarroLas especias

Raro es, el que al llegar al zoco, no entra en la tienda del f'qih buscando protección contra el mal de ojo 

El zoco reúne a los distintos comerciantes en espacios perfectamente delimitados para cada grupo. Los carniceros por un lado, no se mezclan con los vendedores de verduras ,ni estos con los de frutos secos o especias, cada corporación tiene su situación.

Generalmente los vendedores de verduras ocuparán el espacio central y en las distintas alas se despliegan las cercas con los pollos aún vivos o las pequeñas tiendas de los carniceros con las cabezas de las reses colgando de un gancho.



 
 

Registro gratis