Belgium
Bolivia
Brazil
Colombia
Croacia
Ecuador
Spain
France
India
Italia
Kenya
Morocco
Czech Republic
Rumanía
Rusia
Sri Lanka
Tahiti
Tibet
Turkey
UK
Otras Categorias

Explore The Globe






Click into mapa to explore Destination

Iberostar

Share on the web
Bookmark and Share
Etiquetas artículos
 
 
Modernism in Prague. A journey through modernism in the Czech capital

El modernismo hundía sus raíces en movimientos anteriores como el prerrafaelismo inglés, el renacimiento gótico, los gustos neorrococó y neobarroco, e incorporó influencias de los artes japonés y oriental puestos de moda en Europa durante las décadas de 1860 y 1870.  Sus rasgos estilísticos más característicos fueron el uso obsesivo de líneas sinuosas, ondulantes y flameantes; la ornamentación estilizante vegetal y policromada, la inspiración en la naturaleza y el recurso a efectos decorativos cargados de refinamiento, historicismo y simbolismo. Asimismo, el movimiento sacó provecho de las innovaciones tecnológicas de finales del siglo XIX que hicieron posible la incorporación a sus diseños de complejos y estilizados trabajos en hierro forjado así como el uso de grandes piezas de cristal de forma irregular. Sin embargo, el modernismo tuvo un recorrido corto: 1890-1905. Las ciudades, bajo el efecto cada vez más apremiante de la revolución industrial, comenzaban a crecer de manera desorbitada y como consecuencia la arquitectura derivaría hacia una estandarización tanto en la producción de materiales como en el diseño que obligaban a la construcción de rápida de edificios, prescindiendo de divagaciones estéticas e imponiéndose el racionalismo  y el funcionalismo,  reduciendo la ornamentación a su mínima expresión. El estilo modernismo fue considerado por sus sucesores como un estilo burgués. Sus diseños y los materiales empleados resultaban demasiado caros para las exigencias de la época.

El modernismo checo

Art NouveauArt NouveauArt Nouveau

En Praga, el modernismo tuvo un desarrollo peculiar. Si bien, no contó con una escuela propia, su posición geográfica, cu compleja configuración demográfica, así como su todavía dependencia de Viena,  le permitió nutrirse de las principales corrientes modernistas europeas, fundamentalmente la Jugenstil alemana, la secesión vienesa y el Art Nouveau parisino. El modernismo checo tuvo como gran aliado el auge del nacionalismo de la época. El creciente deterioro de las relaciones con la población alemana y un imperio austro-húngaro en irrefrenable descomposición favorecieron el desarrollo del sentimiento identitario checo. Como consecuencia surgieron grupos, asociaciones culturales y políticas que se esforzaron por reivindicar lo vernáculo. Promovieron la construcción de obras emblemáticas como el Museo Nacional, el Teatro Nacional, e impulsaron la finalización de la catedral de San Vito, que había quedado interrumpida en 1419 a causa de la revuelta husita.  Precisamente, en la elaboración de las vidrieras de la catedral participó el artista checo modernista de mayor relieve internacional.

 

Alfons Mucha

VidrieraCatedral de San VitoAlfons Mucha

Detalle de la vidriera realizada por Alfons Mucha para la catedral de San Vito. Representa la predicación de los santos Metodio y Cirilo por tierras eslavas. La recuperación de temas históricos y legendarios propiamente checos, para incorporarlos a su obra con un lenguaje narrativo y didáctico fue característico de Mucha tras su regreso a Praga.

Mucha había marchado a París en 1887 donde adquirió fama por sus ilustraciones para revistas y publicidad, y sobretodo por sus carteles teatrales de la gran musa del momento Sarah Bernhardt, preferida por autores como Victor Hugo y Oscar Wilde. Nadie como Mucha supo sintetizar mejor en sus obras el complejo y utópico ideario modernista: la mujer, como personificación de la belleza, como un valor absoluto que a través del arte, trasciende hacia valores positivos y universales; una mujer glamurosa, sensual y seductora, erótica y sugerente a la par que destilaba a través de su gesto clásico e idealizado una mezcla equilibrada de candidez cálida y lánguida melancolía. La mujer aparece en comunión con la naturaleza, entre orlas, cenefas y vitrales de reminiscencias bizantinas, y otros motivos decorativos deudores del simbolismo y el prerrafaelismo. Su paleta de colores es exuberante e inconfundible. Su estilo fue copiado y plagiado por todo el mundo. El hecho de que trabajara abundantemente para la publicidad hizo que su trabajo se difundiera y se cumpliera la aspiración modernista de democratizar el arte, que éste llegara a todas las capas sociales.

 

Museo Mucha, Praga.

Despertar matinal Museo Mucha Contemplacion vespertina

Despertar matinal

Ensoñación

Contemplación vespertina



 
 

Registro gratis


Eurostars Hotels
Hotusa Hotels

domusselecta.com - Selección de hoteles